¿Tu relación perdió la chispa? La monotonía sexual es una de las consultas más frecuentes en terapia de pareja, y muchas veces aparece sin que nos demos cuenta.
Hoy quiero contarte la historia de una pareja que llegó a consulta buscando reencontrarse y cómo lograron transformar su rutina en deseo.
Cuando el amor sigue, pero la pasión se apaga
Hace unos meses, Clara y Andrés (nombres ficticios) llegaron a mi consulta con una frase que escucho con frecuencia:
“Nos amamos, pero ya no sentimos deseo. Todo se volvió predecible.”
Llevaban siete años juntos. Se querían, se respetaban, se apoyaban… pero la intimidad se había vuelto repetitiva.
Las relaciones sexuales eran cada vez menos frecuentes y, cuando ocurrían, se sentían más como un hábito que como un encuentro.
Clara me confesó:
“Siento que ya no me desea, que soy parte de su rutina.”
Y Andrés respondió con honestidad:
“Yo sí la deseo, pero no sé cómo volver a conectar.”
Esa es la esencia de la monotonía sexual: el amor sigue presente, pero la conexión erótica necesita renovarse.
¿Qué es la monotonía sexual?
La monotonía sexual ocurre cuando las experiencias íntimas dejan de sentirse estimulantes o novedosas.
No es un signo de falta de amor, sino una señal de que el deseo necesita oxígeno.
📊 Evidencia científica:
Un estudio publicado en el Journal of Sex Research (Mark & Lasslo, 2018) encontró que más del 52 % de las parejas de largo plazo reportan una disminución del deseo sexual vinculada a la rutina, el estrés y la falta de novedad.Es decir, la monotonía sexual no es una excepción, sino una experiencia común que puede trabajarse y revertirse con acompañamiento profesional.
Causas más comunes
- Rutina diaria y cansancio crónico.
- Falta de comunicación sobre deseos o fantasías.
- Miedo al rechazo o a proponer algo nuevo.
- Cambios hormonales, emocionales o físicos.
- Pérdida de conexión afectiva o tiempo de calidad compartido.
Reconocer la causa es el primer paso para transformar la relación.
El proceso terapéutico: volver a mirar con curiosidad
En terapia, Clara y Andrés descubrieron que la sexualidad no es solo técnica: es vínculo, emoción y juego.
1. Reconectaron emocionalmente
A través de ejercicios de comunicación consciente, aprendieron a expresar lo que realmente sentían.
Descubrieron que ambos se extrañaban, pero ninguno sabía cómo decirlo.
2. Redescubrieron el cuerpo
Les propuse prácticas sensuales sin centrarse en el sexo: caricias, respiración, mirada, contacto.
El deseo reapareció sin presión ni expectativas.
3. Cambiaron su guion sexual
Experimentaron nuevas formas de encuentro: cambiaron roles, lugares, horarios y ritmos.
Volvieron a reír, a improvisar y a sentirse cómplices.
Así comprendieron que la pasión se reconstruye con curiosidad, no con culpa.
Cómo puedes salir tú de la monotonía sexual
- Hablen del tema sin miedo. El deseo no se adivina: se comunica.
- Cambien el guion. Atrévanse a romper la rutina con pequeños gestos diferentes.
- Conecten emocionalmente. La intimidad nace de la confianza y la complicidad.
- Denle espacio al placer. No esperen a “tener tiempo”, créenlo.
- Busquen acompañamiento profesional. La terapia sexual puede ayudarlos a reconectar mente, cuerpo y emoción.
La lección de Clara y Andrés
Semanas después, Clara me dijo sonriendo:
“Nos reímos otra vez. Volvimos a tener ganas.”
Y Andrés agregó:
“No sabíamos que el deseo podía volver. Ahora nos sentimos más cerca que nunca.”
La monotonía sexual no es el fin del deseo, es una invitación a mirarse distinto.
El fuego no se apaga: solo necesita aire nuevo.
Recupera la pasión en tu relación
Soy Mariana Barrios, sexóloga y terapeuta de pareja.
Acompaño a personas y parejas que desean salir de la rutina sexual y reconectarse con su deseo, placer y comunicación.
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📚 Referencia científica
Mark, K. P., & Lasslo, J. A. (2018). Maintaining Sexual Desire in Long-Term Relationships: A Systematic Review and Conceptual Model. The Journal of Sex Research, 55(4–5), 563–581.
https://doi.org/10.1080/00224499.2018.1437592